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Pasar por el quirófano sin miedo / testimonio



Enterarme que tenía que ser operada no era una noticia fácil de recibir, y al oírla, resistirme era el primer pensamiento que venía a mi mente. Entré al quirófano siete veces a lo largo de mi vida. Distintas situaciones de salud requirieron intervenciones en cirugía. "Tal vez haya otra solución, tal vez Dios me sane...". 
como no tener miedo a la cirugía


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Hoy me propuse avanzar hacia lo nuevo



Llegar hasta el borde. Sentirme atrapada sin salida. Miedo a lo que no conozco... Esos sentimientos me han invadido sin parar. Es que cuando hay que caminar entre espinas, enfrentando dolor, angustia, frustraciones todo se hace más pesado, y sobran los motivos para quedarme estancada.
¿Cómo superar lo que no tiene solución? Cuando emprendí este camino tenía tantas ilusiones, que no podía más del entusiasmo. Sin embargo, las cosas no salieron como esperaba. Decepciones con la gente, falta de compromiso de otros, falta de fuerzas para sostener lo insostenible.
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De huérfana a hija - un hermoso testimonio

Los viejos recuerdos de cuando viví en el Centro Educacional de Chihango, Mozambique en 1995 todavía están muy claros en mi mente. Era huérfana, sin padre ni madre. Mi alma a menudo se abrumaba con sentimientos de abandono y falta de amor y cuidado. No tenía absolutamente nadie con quien compartir mis sentimientos.

Aquel año el Señor envió a su sierva Mamá Aida (Heidi Baker) a Chihango. Ella me presentó a Jesús, el glorioso Salvador de mi alma, a quien acepté como mi Señor y le entregué mi vida.

Mi vida cambió completamente. Me bauticé y nunca más me sentí abandonada porque tenía a alguien con quien compartir mi dolor y que secara mis lágrimas. Jesús se convirtió en la fuente de mi vida.

No mucho después tuvimos que enfrentar algunas pruebas difíciles. El gobierno nos sacó a todos del centro de niños de Chihango. Mamá Aida y sesenta niños tuvimos que salir. No teníamos ningún lugar a donde ir, de modo que Mamá Aida nos llevó a un pequeño departamento que funcionaba como oficina. Atravesamos muchas dificultades porque ella no tenía suficiente dinero para alimentarnos a todos.

Fue allí que vi un milagro por primera vez en mi vida. El día que sucedió todos estábamos muy hambrientos y no teníamos nada de comer. De repente una señora llamó a Mamá Aida y dijo que prepararía almuerzo y se lo traería a su familia. Pero Mamá Aida no le dijo que además de su familia inmediata, tenía a sesenta de nosotros quedándose con ella.

Esta señora preparó comida suficiente solo para Mamá Aida y su familia, y la trajo en vasijas pequeñas. Cuando llegó, Mamá Aida nos llamó a todos. Su amiga se disgustó y le preguntó a Mamá Aida por qué no le había dicho que había otros sesenta niños con ella. Mamá Aida respondió que no había problema y que solo iban a orar.

Después que oramos, comenzamos a servir la comida. ¡Entonces vi con mis propios ojos cómo el Señor la multiplicó! Mientras más servíamos, más comida teníamos. La comida que estaba en las pequeñas vasijas no se agotaba. Todos comimos y hasta sobró comida.

A lo largo de los años he pasado muchas pruebas. Pero en todas las dificultades que he atravesado, nunca he sentido que Jesús me ha abandonado. Estaba, está y siempre estará conmigo. He aprendido que las raíces del creyente se profundizan cuando pasa por pruebas.

Una de las mayores dificultades por las que he pasado en mi vida fue con mi esposo. Atravesó una etapa en la que comenzó a ingerir drogas y a tomar alcohol. Fumaba y dormía con prostitutas. A veces llegaba tarde en la noche a la casa mientras yo estaba durmiendo, traía a otras mujeres a nuestro dormitorio y tenía sexo con ellas allí mismo. Yo perseveré en oración con la fe de que iba a vencer esos problemas. Y Dios intervino en nuestras vidas. Una de las mujeres con que durmió mi esposo salió embarazada de él. Ella no quería al bebé, de modo que decidí llevarlo a nuestra casa y criarlo como mi propio hijo. Mi esposo se transformó completamente. En la actualidad, además de nuestros propios hijos, también cuidamos a otros jóvenes que, así como yo no han tenido a nadie más que los cuide.

Encomienda al Señor tu camino; confía en él, y él actuará. Hará que tu justicia resplandezca como el alba; tu justa causa, como el sol de mediodía.

—Salmo 37:5–6

Doy gracias a Dios por todo lo que ha sucedido en mi vida. Creo que, tal como lo dice la Palabra de Dios, aquellos que creen en Jesús nunca serán decepcionados.

―Tomado del libro "El nacimiento de lo milagroso" por Heidi Baker. Usado con permiso.

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El Minero que fue luz en las entrañas de la tierra



Chile.- Mil millones de personas vieron por televisión el milagroso rescate de 33 mineros atrapados en Chile. Pero no tantos conocieron la historia de uno de ellos que ayudó a sus compañeros a pasar de las tinieblas a la luz.

El programa de televisión de la CBN "Mundo Cristiano" viajó a la ciudad de Talca, al sur de Santiago, y habló en exclusiva con José Henríquez.

Sus compañeros lo llamaban “don José” y la prensa lo bautizó como “el Pastor”, ¿Cómo prefiere usted que le digan? “Don José. Yo no soy pastor ni soy guía espiritual, como me han denominado, así que me calza mejor don José. Ellos me conocieron así y así me decían”.

Quién es José Henríquez? ¿Cómo se describiría a sí mismo? “Un hombre sencillo, humilde, y testigo ocular del Evangelio, responsable del Evangelio. En esa forma me describiría, como un hombre con gratitud, en mi corazón hacia el Señor. Lleno de gozo, de alegría, de contentamiento, porque Su Espíritu habita en nosotros. Es el Espíritu Santo que nos hace sentirnos diferentes y que habita en todos lo hijos del Señor. Eso es lo que marca la diferencia en el creer en un Dios vivo. Así me describiría”.


¿Usted se considera un héroe por lo que hizo en la mina? “No, para nada, yo creo que el héroe se llama Jesucristo. Él es el único héroe que se puede mencionar. Independiente de lo que el hombre haya hecho adentro o afuera de la mina, Él es quien se merece la honra y la gloria.

Dios es el Rey de reyes el Señor de señores, ese es el norte que yo conozco y creo yo que es el norte de todo cristiano. Creo que esa es la actitud que todo cristiano debe tener hacia el Señor Jesucristo. En todo lugar, independiente de dónde estemos, esa es la actitud que debemos de tener”.

¿Hace cuánto es usted cristiano? ¿Cómo y cuándo entregó su vida al Señor? “Hace treinta y tantos años atrás, a pesar de haber tenido un abuelo pastor, en la familia yo siempre escuchaba alabanzas, conocía hermanos cristianos, pero solamente era una persona “insertada” en una familia cristiana. Pero Dios trata en forma individual con cada uno.

Pude llegar al conocimiento del Señor a través de mi propio abuelo. Yo solía acompañar a mi mamá a la iglesia solamente para que no le ocurriera nada. Un día saliendo de la iglesia mi abuelo me dijo ‘usted con ese cuerpo y tan cobarde, ¿cuándo va a aceptar al Señor?’ Yo lo miré y dije dentro de mi corazón, ‘¿qué se habrá creído este viejo?’ Pero el Señor tocó mi corazón y a la semana le estaba preguntando a mi madre ‘¿qué tengo que hacer para servir al Señor?’.Yo me acababa de retirar de un conjunto folclórico donde perdí diecisiete años. Eso no llenó mi vida. Mi mamá me dijo: ‘toma tu acordeón y preséntate donde el pastor', y así lo hice. Tomé mi acordeón y me presenté donde el pastor, pero no fue donde el pastor, fue donde el Señor.

El llenó mi vida, llenó mi corazón, fue algo muy maravilloso para mí. Estaba cargado de inmundicia, estaba cansado de la vida, lleno de cosas, y Dios libertó mi vida. Me llenó de alegría, de gozo, y me hizo ser un corista para Él.

Hoy día soy un corista para la honra y la gloria del Señor. Toco mi acordeón y mi guitarra para el Señor, ahora le canto al Amor de los amores. Él también me ha hecho ser un predicador, llevo la Palabra donde quiera que esté. Siempre le hablo a las personas, a mis compañeros, en todo lugar. Yo creo que cada persona que conoce al Señor quiere contarle al otro inmediatamente que haga lo mismo”.

Usted le había dicho a su familia que la mina San José en Copiapó “estaba mala”. ¿Por qué? ¿Usted presentía que algo iba a ocurrir? “Yo había visto la situación, las condiciones no estaban bien, y pudimos constatar que la mina estaba explotando, reventando, por diferentes lugares. Además el Señor tomó a una abuela mía, y ella vino en dos oportunidades a avisarle a mi madre que a mí me iba a acontecer algo muy duro. Que iba a ser muy difícil que yo pudiera escapar. Yo me fui a la mina sabiendo esto. Pero sabemos que creemos en el Dios de las cosas difíciles, en el Dios de las cosas imposibles. Yo creo que el Señor avisa las cosas porque Él ama a su pueblo, yo creo que Dios es un Dios de amor, de misericordia.

Cuando me despedí de mi hija, tuve la certeza de que algo me iba a ocurrir porque ella se esforzó demasiado por ir a despedirse de mí. Y yo supe en ese momento, que Dios iba a hacer algo conmigo. Pero me fui confiado, yo siempre cuando hago las cosas digo ‘Señor acompáñame en este viaje, acompáñame a entrar a la mina’. Los hijos de Dios, clamamos a nuestro Dios vivo, en nuestro corazón y donde quiera que estemos, Dios nos escucha. Por eso Él no tuvo contratiempo en estar con nosotros en el fondo de esa mina, porque Él es un Dios poderoso”.

Algo de lo que más llamó la atención en el mundo fue que a la hora de ser rescatados, la mayoría de sus compañeros dio gracias a Dios (unos se arrodillaron, señalaron al cielo, salieron con la Biblia). Suponemos que antes del accidente ellos no tenían tanta fe en Dios… ¿Qué pasó? ¿Qué los hizo tener tanta fe? “Lo que pasó es que Dios nos colocó en esa situación y cuando vimos que ya no teníamos escapatoria – nosotros buscamos todas las posibilidades de tener una puerta de escape y no la había, Dios cerró la puerta por los dos lados – no nos quedó de otra más que organizarnos y ver qué podíamos hacer humanamente.

Cuando vino la repartición de esta organización, de esta forma de hacer las cosas, ellos sabían que yo era cristiano evangélico, entonces me dijeron: ‘usted se va a hacer cargo de la oración y usted nos va a guiar en la oración’. Yo dije ‘gloria a Dios’ dentro de mi corazón porque era una oportunidad de trabajar para el Señor, sin importar la situación en que estábamos.

El Señor quiere que el hombre se humille, quiere que el hombre le busque en espíritu y en verdad y Él dice que ama al que se humilla. Esas palabras venían a mi mente y podía ver que el Señor nos conducía de tal manera que nuestra oración pudiera ser efectiva, que fuera una oración que convenciera a Dios. Yo creo que lo que Dios vio ahí fue humillación, creo que no hubo ninguno de los que estaban ahí, en la primera oración, que no se humilló a Dios. Porque todos sabíamos en la situación que estábamos”.

¿Usted siente que esa oración provocó una transformación espiritual en la vida de sus compañeros? “Claro, si bien es cierto no todos fueron transformados, al menos ninguno dejó de decir ‘yo creo en el Señor’. Y yo creo que la Palabra es la que transforma al hombre. Sabemos que la Palabra del Señor no tan sólo es papel y tinta sino que es Espíritu, es como una espada de dos filos.

Ahí adentro, se predicó la Palabra, se cantaron alabanzas a Dios, teníamos una especie de culto de oración. Los teníamos a las doce del día, en la tarde a las seis. Después que llegaron las palomas nos integramos a las cadenas de oración (en el exterior) porque éramos los interesados. Eso lo entendieron ellos.

Así que yo no me puedo quejar de ellos. Claro que hubo diferentes caracteres, 33 formas distintas de ver las cosas, pero un solo interés: creer en un Dios vivo que podía sacarnos de ahí. Eso fue lo que marcó la diferencia y ese Dios vivo respondió la oración”.

¿Alguno de ellos hizo la oración de fe, aceptando al Señor, entregando sus vidas a Dios? “Claro, el domingo antes de que fuéramos rescatados, yo llamé a un pastor, porque yo no soy pastor. Yo me comuniqué con mi hermano en el exterior por medio de una carta y le dije, ‘trae a un pastor de tu consideración, que Dios te de testimonio de que es un verdadero pastor, para que venga a tomar la oración de aceptación’. Y así lo hizo. Alrededor de veinte dieron el sí, creyeron en el Señor.

Ahora, independiente de que tal vez nos faltaron días de estar allá, pero la Palabra dice que Dios hace crecer la semilla. Uno puede sembrar, el otro puede regar, pero Él es el que da el crecimiento. Estas personas, permita el Señor que ninguno se pierda, tal vez no los vamos a estar viendo pero la Palabra fue predicada, la Palabra fue sembrada y ahora el Señor es quien tiene la palabra. Él va a tratar con cada uno de ellos y eso es lo que esperamos.

Yo estoy gozoso de haber sido un instrumento en las manos del Señor, hacer la voluntad de Él, eso creo yo que es en lo que Dios se agrada”.

Mario Sepúlveda, cuando salió de la mina dijo: “Dios y el diablo me pelearon, y ganó Dios” ¿Por qué cree usted que él haya dicho eso? “El fue uno de los primeros que reconoció y cuando habían dificultades y cosas negativas el decía ‘esto nos está pasando porque nos estamos comportando de esta manera’. Yo decía ‘gracias Señor porque tú mismo estás haciendo que estas personas reconozcan su error’.

Cuando había problemas con la máquina, que se echaba a perder el martillo, días enteros perdidos, entonces ellos decían ‘¿seremos nosotros los culpables de que esto esté pasando?’. Entonces habían diferencias de opinión entre todos. Pero ahí estaba el Señor controlando todo aquello”.

¿En algún momento pensó que moriría dentro de la mina? “Sí, como hombre, humanamente, esos pensamientos vienen. Pero los hijos de Dios tenemos un espíritu diferente, que nos llena de confianza. Dice su palabra que ‘si morimos para Él morimos, y si vivimos para Él vivimos’”.

¿Cuál cree usted que fue el elemento más importante que les ayudó a sobrevivir dentro de esa mina? “El Señor tomó todas las medidas, teníamos agua, teníamos oxígeno, teníamos algo de alimento. Sucedió algo maravilloso: teníamos un cajón en el que prácticamente no quedaban alimentos, era algo caótico. Pero el Señor me trajo a la mente la alimentación de aquella cantidad de personas que fueron alimentadas porque el Señor consideró que iban a regresar a sus hogares e iban a desfallecer por el camino. Así que oramos por los alimentos, ungimos ese cajón, y el cajón no mermó de tener bendiciones, hasta que comenzaron a enviarnos alimentos por las sondas. No se acababa la comida, incluso sobraron cosas.

Creo yo que lo más importante de todo esto esta en la Palabra del Señor, en el haber creído. Por eso yo le digo al mundo entero que el Señor quiere que crean en Él, que crean en Su Palabra”.

¿Usted piensa volver a trabajar en minería? ¿Por qué? “Claro, humanamente, yo, si no tengo otra forma de vivir, yo voy a tener que seguir porque soy de familia de mineros y esa es mi profesión. Pero si el Señor me abre otra forma, otro medio de sobrevivir, yo lo consideraría porque vi sufrir mucho a mi familia, a mi esposa, y no los quiero ver así otra vez”.

¿Usted ha sentido el llamado de parte de Dios a convertirse en una especie de evangelista después de todo esto? “No, yo he cumplido un rol nada más. Yo no he sentido el llamado a convertirme en un evangelista, para nada. La gente me llamó “guía espiritual” o “el pastor”... para nada!

Yo sé lo que sufre un pastor. Yo viví muchos años mirando a mi abuelo, sufriendo por llevar la Palabra, el Evangelio, viviendo en situaciones precarias. Un hombre que realmente sufrió por llevar el Evangelio a lugares inhóspitos. Si usted me pregunta si quiero ser pastor yo le digo que no, porque uno ve de cerca el sufrimiento de los verdaderos pastores. Hoy día vivimos tiempos de comodidades y no como aquellos pastores que caminaban durante días para llegar a un lugar y llevar la Palabra. Estoy hablando de hombres realmente comprometidos con la obra del Señor.

Fuente:(Mundo Cristiano/CBN)
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Confesión de fe de grandes científicos

















Autor: P. Chulalo - Iraima
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De Korn a Cristo


Impactante testimonio de Brian "Head" Welch, ex guitarrista de Korn.

“Los últimos dos años que estuve en Korn me hice adicto a las Metanfetaminas, y bebía alcohol en forma desnaturalizada todos los días”, expresó el guitarrista.

“Quise abandonarlo pero no podía. Intenté muchas veces, fui a rehabilitación, aun así no pude. Una noche le oré a Dios, le dije si tú eres real… por favor sácame de las drogas. Que se vayan, revélate a mí, y otras cosas por el estilo. Después de reflexionar una o dos semanas y con la ayuda de un amigo, logré tener el deseo de arrojar todas mis drogas. Ya estaba hecho!”, recalcó.

Por más de una década, Welch siendo el guitarrista líder de Korn, acumuló un gran éxito en la escena musical alrededor del mundo. Discos de la banda fueron platino, conquistaron múltiples Grammys, y obtuvieron una increíble riqueza. Con todo esto, sin embargo, el músico se halló atrapado.

“El entusiasmo de anteriores días de Korn se fue. Justamente me senté allí, en una oscura depresión”, – escribe Welch en su libro – “¿De qué modo llegué aquí?…¿Por qué mi vida es una pesadilla?… Honestamente sentí como si estuviese bajo una maldición. Me sentí ahogado, pensé que nunca iba a salir de esto”.

El 2005, en un concierto ante 10.000 personas en Bakersfield, California, Brian Welch conmocionó a millones de sus admiradores alrededor del mundo diciéndoles que había encontrado a Dios y que dejaba la banda. Asegura que sólo a través de Dios fue capaz de dejar la adicción a las drogas y el alcohol. “Fue un acontecimiento altamente impactante, quedó demostrada la verdadera existencia de Dios en mi vida”, concluyó.


fuente:www.noticiacristiana.com
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Randy Pausch * una lección de vida


...Soñar grandes cosas, no perder el sentido del humor, ser agradecido, aprovechar el tiempo, la importancia de pasarlo bien, decir la verdad, arriesgarse, buscar lo mejor de cada persona, discernir lo que es verdaderamente relevante y no rendirse fácilmente, porque la experiencia es lo que conseguimos cuando no logramos lo que queremos...

Estas son palabras de Randy Pausch, un ingeniero a quien le diagnosticaron cáncer de páncreas fulminante. Dos meses antes de morir (julio de 2008) dio una conferencia a sus alumnos de la universidad que seguramente marcó sus vidas para siempre. Es uno de los videos más vistos del último tiempo. Vale la pena mirarlo atentamente, y descubrir una verdadera lección de vida. Comienza con estas palabras:

Sigo los procedimientos médicos, pero sé muy bien que esta película está por terminar. No puedo controlar las cartas, sólo juego cada mano.
Esta charla no es sobre la muerte, es sobre la vida y cómo vivirla. En especial sobre los sueños que hemos tenido de infancia y cómo conseguirlos. Los sueños de mi niñez, los sueños de tu niñez... Eché un vistazo a los álbumes de infancia y encontré que en todas las fotos aparecía sonriendo y me veía siempre soñando...

http://www.scriptor.org/2008/07/randy-pausch-ha.html
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Mi experiencia con la Biblia


Tres meses antes de cumplir los 68 años, el 10 de enero de 1957, fallecía en Nueva York, víctima de un cáncer de páncreas, la poetisa chilena Gabriela Mistral. Los temas predilectos de Gabriela Mistral fueron la maternidad, el amor, la comunión con las tierras y la naturaleza de América, la muerte como destino y, tema poco estudiado, un extraño panteísmo religioso que persistió en referencias concretas aún después de su aceptación del cristianismo. Sus primeros versos, recogidos en 1922 en un volumen titulado DESOLACIÓN, reflejan el sentimiento por un amor trágico y frustrado, emoción que sublimaría en una ternura honda y patética dirigida hacia los más débiles y desprotegidos.

Esta mujer, llamada “la poetisa de América”,... leer más
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Diezmo: Ventana de los cielos

Hace muchos años un muchacho de dieciséis fue obligado a salir de casa porque su padre era demasiado pobre para sostenerlo. Así que caminó penosamente lejos con todas sus posesiones materiales empacadas en una pequeña bolsa, para establecerse en el negocio como fabricante de jabón en Nueva York.

Cuándo el chico de campo llegó a la gran ciudad, encontró que tan duro era conseguir trabajo. Recordando las últimas palabras de su madre y también el consejo santo dado por el capitán de una barcaza de canal, el joven dedicó su vida a Dios, determinando a volver a su Hacedor un diezmo honesto de cada dólar que él ganara.

Así, cuando ganó su primer dólar, el joven dedicó sagradamente diez centavos de ello al Señor. Continuando con esta práctica, ¡los dólares continuaron ingresando! Pronto este fabricante llegó a ser socio en el negocio del jabón; cuando su socio murió pocos años más tarde, llegó a ser el único propietario.

El empresario próspero e instruyó a su contador de libros a abrir una cuenta para el Señor y acreditar un décimo de todos sus ingresos. El negocio creció milagrosamente. El honesto propietario empezó a dedicar dos décimos de sus ganancias; y entonces tres décimos, cuatro décimos; y finalmente, cinco décimos. Parecía como si sus ventas aumentaran en proporción a su generosidad, pronto su marca de jabón llego a ser una palabra en las casas a través del mundo.

William fue diácono en la Iglesia Bautista, y fue uno de los fundadores de la Sociedad Bautista de Educación en Nueva York, que después de su muerte, pasó a llamarse Universidad Colgate, en su honor. Además ayudó a organizar varias sociedades Biblicas, inclusive la American Bible Society (1816).

William Colgate fue este hombre quien Dios prosperó a cambio de su fidelidad a su Hacedor. Esta historia no es escrita con el objeto de la publicidad de los productos Colgate, sino con el objeto de destacar las bendiciones que acompañan el pago fiel de un diezmo honesto.

Lleven el diezmo íntegro a la casa del Tesoro, para que haya alimento en mi Casa. Sométanme a esta prueba, dice el Señor de los ejércitos, y verán si no les abro las compuertas del cielo y derramo para ustedes la bendición en abundancia.
Malaquías 3:10



Por Ashley G. Emmer, Signs of the Times, el 2 de agosto de 1938.
http://enhabito.com

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No me digas que no puedes

Tony Meléndez nació sin brazos como consecuencia de un medicamento recetado por orden médica a su madre durante el embarazo. El medicamento "Talidomide", indicado para quitar las naúseas que se dan comúnmente en el primer trimestre de embarazo. Lamentablemente, esta medicina dejó como efectos colaterales a miles de niños que nacieron con deformidades, sin brazos, sin pies o faltándole ambos. Y ésto fue lo que le ocurrió a Tony, alli en su Nicaragua natal.

Cuando era pequeño, Tony veía a su papá tocar la guitarra y quería hacer lo mismo, hasta que un día su papá puso la guitarra en el suelo. "Tony", dijo, "anda a lavar los pies". Se los lavó y se sentó a tocar la guitarra por primera vez. Nunca dejó que su condición física le desanimara, y con mucho esfuerzo y práctica, aprendió a tocarla magistralmente con los dedos de sus pies.

Con el transcurso del tiempo, Tony empezó a tocar en la iglesia y en conferencias, hasta que lo vió alguien que trabajaba en la organización de las actividades para la visita del Papa a Los Ángeles en 1987. Tony fue seleccionado para cantarle al Papa y a los jóvenes, y allí ocurrió el famoso encuentro.

Desde ese momento no ha descansado, ha viajado a través de los Estados Unidos y a más de 30 países alrededor del mundo, compartiendo su música y hermoso testimonio vida y fe. Tony honra a Dios con su talento, y su testimonio es de gran aliento para todos.
Actuamente reside en Branson, Missouri, con su esposa y dos hijos.

En este video, él mismo cuenta su testimonio.


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Pasión



De la forma en que comenzó mi vida, estoy seguro de que pude morirme e irme al infierno y nadie se hubiera preocupado mucho por mí. Nací en un hogar destruido, mis padres se separaron antes de que yo naciera. La única vez que los vi juntos fue dieciocho años después, cuando me llamaron a testificar en un juicio de divorcio.

De niño viví en un vecindario al norte de Filadelfia en donde se decía que nunca se podría establecer una iglesia evangélica. Pero Dios muestra su fantástico sentido del humor cada vez que alguien decide lo que no se puede hacer. Él guió a un pequeño grupo de cristianos a unirse, comprar allí una casita, y comenzar una iglesia.

Uno de los hombres de la iglesia se llamaba Walt. Su educación solo llegó hasta el sexto grado. Un día, Walt le dijo al superintendente de la escuela dominical que quería comenzar una clase de escuela dominical.
-Magnífico, Walt-le dijo-, pero no tenemos un puesto para ti.
Sin embargo, Walt insistió hasta que por fin el superintendente le dijo:
-Bueno, vete y consigue una clase. Cualquier persona que consigas será tu alumno.
Entonces Walt vino a mi barrio. La primera vez que nos conocimos yo estaba afuera jugando a las canicas en el concreto.
-Hijo-dijo él-, ¿te gustaría ir a la escuela dominical?
Yo no estaba interesado. No quería saber de nada que tenga que ver con una escuela.
Así que él dijo:
-¿Qué te parece si jugamos a las canicas?
Eso era diferente. Así que nos pusimos a jugar a las canicas y la pasamos muy bien, a pesar de que me ganó todos los juegos. Para entonces, lo hubiera seguido a donde quiera.

Walt recogió un total de trece muchachos de esa comunidad para su clase de escuela dominical, de lo cuales nueve procedían de hogares destruidos. Once de los trece están ahora dedicados a tiempo completo al trabajo de la vocación cristiana.

Realmente no puedo decir mucho de lo que Walt nos decía, pero acerca de él sí tengo mucho que contar... porque él me amó por causa de Cristo. Él me quiso más que mis padres. Acostumbraba llevarnos a dar caminatas, y jamás olvidaré esos tiempos. Estoy seguro que le empeoramos el corazón, pero él corría con nosotros por aquellos bosques porque se interesaba en nosotros.

Él no fue la persona más brillante del mundo, pero era genuino. Lo sabía, y también lo sabían todos en la clase. Así que, mi interés en enseñar es mucho más que profesional. Es también intensamente personal, y en realidad es una pasión, porque la única razón por la cual hoy tengo un ministerio es que Dios puso en mi camino a un maestro entregado.

Howard Hendrick, maestro y escritor cristiano
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Construyendo una generación

“¡Cómo tarda!” Este pensamiento recorrió su mente varias veces. Pero se quedó allí a esperarla, sentado en la plaza. Con 14 años, Bill esperó a su mamá, quien le había dicho que la espere ahí hasta que regrese. Pero ella nunca volvió. Luego de tres días, un buen hombre decidió acercársele y preguntarle qué ocurría, y tuvo compasión de este adolescente abandonado. Dave Rudenis, un mecánico cristiano, lo encontró allí y lo llevó a su casa. Al poco tiempo, lo inscribió en un campamento cristiano de verano. Fue durante este campamento que, a los 14 años de edad, Bill Wilson comprometió su vida a Dios. Aunque era un adolescente, en seguida comenzó a servir a Dios en la iglesia local.

Después de graduarse con un título en Biblia y Teología, Bill Wilson inició uno de los primeros “ministerios de autobús” en los Estados Unidos. Cada semana, Wilson y su equipo recogían miles de niños de Florida y presentaba un programa semanal con juegos, música, títeres y un mensaje. Después de años de éxito en la Florida, Bill Wilson fue invitado por Tommy Barnett para replicar este ministerio en Davenport, Iowa.

En 1980, Bill se trasladó a uno de los más difíciles ámbitos de Brooklyn, Nueva York. Armado con un cuerno de toro, una camioneta y un traje de Oso Yogui, Wilson creó los ministerios de Metro. Una vez más, el concepto de Wilson de un autobús para el ministerio se convirtió en un gran éxito. Sin más espacio para albergar a los nuevos asistentes de su Iglesia, Wilson decidió llevar su Iglesia a la calle. Él creó la idea de una Escuela Dominical en la vereda (acera), que se convirtió en camiones para servir como aula portátil, desde donde su equipo de ministros podría compartir su mensaje. Este concepto se convirtió en un gran éxito y ahora estos colectivos congregan más de 20.000 niños y adolescentes cada semana.

El concepto de la Escuela Dominical en un autobús y en la acera se ha replicado en ciudades y pueblos de todo el mundo. En un intento de permanecer en contacto con las personas que asisten a su congregación, Bill Wilson aún vive en un edificio adyacente a su Iglesia. Continúa el paseo por los barrios peligrosos, en un esfuerzo para llevar a cabo su trabajo. A lo largo de los años, Wilson ha sido disparado, apuñalado, golpeado y hospitalizado numerosas veces por causa del ministerio. Sin embargo, sigue comprometido con la labor de los Ministerios de Metro.

"Mamá nunca regresó. Esta misma historia se repite todos los días. Miles de niños son abandonados por la sociedad. Están carentes de amor, de alimentos, de cuidado... y de algo más: necesitan a Dios."- dice Bill.

Él está trabajando para cambiar el mundo, y su lema es : UN NIÑO A LA VEZ.

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Ironman



"Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia."
Mat 3:17

El hijo le pide a su papá: "Papá, quieres participar en un maratón conmigo?" El papá, a pesar de su problema del corazón, le contesta: "Sí, hijo". Participaron, entonces, en su primer maratón juntos.

Después de ese, Dick y Rick Hoyt hicieron muchos maratones más. El papá siempre contestando "sí" a su hijo, que siempre quería hacer una carrera más.

Un día, el hijo desafía al padre, diciéndole: " Papá, participemos de un Ironman juntos". Otra vez el papá contestó que sí. El Ironman es la prueba más difícil del mundo. Es una carrera en 3 etapas: una prueba de natación en el mar de 3.86 km, sigue una carrera a bicicleta de 180.2 km, y finalmente, una carrera a pie de 42.195 km en la costa del Big Island.


Una vez más, el papá y su hijo enfrentaron el desafío y completaron el Ironman juntos.

Para comprender bien esta historia, tendrás que mirar el video. Seguramente el hijo pudo decir "Yo y el padre uno somos" Jn 10:30 y "Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar." Lc 10:22

"El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano." Jn 3:35



Publicado por mujerdevanguardia.blogspot.com - Aporte: Margit
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Sin límites


Nick Vujicic nació en diciembre de 1982. Es un orador motivacional y director de Life Without Limbs, una organización para los físicamente discapacitados. Nació en Melbourne, Australia, sin extremidades, faltándole ambos brazos a nivel de los hombros, y con solo un pequeño pie con dos dedos protuberando de su muslo izquierdo. Inicialmente sus padres se sintieron devastados. Pero, Nick resultó perfectamente saludable.
Su vida estuvo llena de dificultades. Una de ellas fue no poder atender a una escuela normal pese a no tener discapacidades mentales pero Nick fue uno de los primeros estudiantes discapacitados en migrar a una escuela normal. Aprendió a escribir usando los dos dedos en su “pie” izquierdo, y un aparato que se introducía en su dedo más grande para sostener. Aprendió a usar la computadora y a teclear con el método “heel and toe” (demostrado en sus charlas). También puede lanzar bolas de tenis y contestar el teléfono.
Siendo maltratado en el colegio, Nick se deprimió bastante, y para la edad de ocho, comenzó a contemplar el suicidio. Luego de rogarle a Dios por brazos y piernas, Nick comenzó a observar que sus logros eran la inspiración de muchos, y comenzó a agradecerle a Dios que estaba vivo. A la edad de diecisiete, comenzó dar charlas a su grupo de oración, y eventualmente comenzó una organización sin fines de lucro.
Nick se graduó de la Facultad a la edad de 21 con especialización doble en Contabilidad y Planificación Financiera. Comenzó sus viajes como orador motivacional, enfocándose en los temas que la juventud de hoy en día debe enfrentar. También habló para el sector corporativo, aunque su enfoque es ser un orador motivacional internacional, en tanto, comunidades Cristianas como no-Cristianas. Regularmente viaja internacionalmente a hablar en congregaciones, escuelas y juntas corporativas cristianas.
En su website, dice: "Nuestra misión es cruzar fronteras y romper barreras para construir puentes que llevan a las personas a encontrar el amor y la esperanza en Jesucristo." Y agrega: "A este Cristo proclamamos, aconsejando y enseñando con toda sabiduría a todos los seres humanos, para presentarlos a todos perfectos en él." Col 1:28

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www.lifewithoutlimbs.org




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