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Cómo obtener fuerzas nuevas cuando me siento en debilidad


Cuando las fuerzas se resienten, necesitamos nuevas


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Cuando empezó este año todo cambió para mi.

Desde mediados del año pasado mi andar estaba algo difícil. Sí, no es una metáfora, me refiero concretamente a querer caminar y no poder hacerlo libremente por causa de dolores intensos. Era algo que me ocurría de vez en cuando, pero se estaba intensificando.

Llegó fin de año, y estaba peor. Caminar pocos metros era tan difícil que comencé a buscar ayuda. ´
Luego de ver a varios especialistas el diagnóstico salió a la luz: una hernia de disco lumbar estaba oprimiendo un nervio ciático, y era necesario realizar una cirugía de descompresión.

Pasé varios meses en reposo en cama. Fue ahí que el Señor me recordó que "en descanso y en reposo seréis salvos, en quietud y en confianza está vuestra fortaleza". (Isaías 30.15a). El dolor es algo difícil de sobrellevar, y trae un cansancio que quita las fuerzas. 

Pero la enfermedad no es la única causa por la que alguien puede tener falta de fuerzas. Hay situaciones que se nos presentan en la vida que nos agotan. Por ejemplo, el exceso de trabajo, los problemas en las relaciones familiares, las crisis financieras, la enfermedad de familiares, las malas decisiones y muchas otras cosas nos producen estrés. 

¿Qué podemos hacer para recuperarnos? La respuesta es simple: recurrir a la fuente de vida. El Señor es mi Roca! quién más fuerte que Él!!? Dice Isaías 26 Confíen en el Señor para siempre, porque el Señor es una Roca eterna.

Podemos estar en debilidad, sin embargo, la fuente de energía que es el Espíritu Santo nos renovará las fuerzas. Las que teníamos, se agotaron, así que recibiremos nuevas fuerzas. El secreto es confiar. 

En Isaías 30.15, que vimos anteriormente, reitero en otra versión: en la serenidad y la confianza está su fuerza.

En Isaías 44 dice los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

Dice el Salmo 92 Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; Seré ungido con aceite fresco. 

¿Sientes que te faltan las fuerzas en este tiempo? ¿estás en un momento de debilidad? Hoy te digo: confía en Dios. El es la mejor fuente que llena tu copa hasta que rebose. No vas a tener las fuerzas que tenías en el pasado, sino que Dios te da nuevas fuerzas. La clave es confiar en el Señor Jesucristo, y en sus promesas. 

Recuerda. Que tu confianza se afirme en el Señor. El no falla.









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