Máximo experto

Cuenta la historia de un estudiante posgraduado que se dirigió al gran naturalista Agassiz, para recibir los toques finales en su formación. Había recibido varios honores, y por ello esperaba obtener una noble asignación. Se sintió muy asombrado cuando Agassiz le entregó un pequeño pez y le pidió que lo describiera. El estudiante respondió:
- Es sólo un pez luna.
- Lo sé – dijo Agassiz –, pero quiero que lo describas por escrito.
Pocos minutos después el estudiante regresó con la descripción escrita del pez, de acuerdo a la terminología formal en latín, e incluyó en una carta hidrográfica, el género y la familia donde éste podría ser encontrado. Agassiz leyó lo que el estudiante había plasmado y luego le dijo:
-Descríbeme el pez.
Entonces el estudiante produjo un ensayo de cuatro páginas. Otra vez Agassiz le dio la misma orientación. Este proceso continuó por unas tres semanas, y para entonces el pez ya estaba en un estado de descomposición bastante avanzado. El estudiante admitió, que después de todo ese tiempo, en verdad ya conocía bastante sobre el pez. Y Agassiz así lo reconoció.
Cierto filósofo moderno ha llegado a la conclusión de que si uno estudia algo aunque pequeño, sea planta o criatura, por cinco minutos diarios en un lapso de veinte años. ¡Uno se convertiría en el máximo experto mundial sobre el tema!
Cuán importante es, entonces, que invirtamos tiempo cada día aprendiendo las lecciones más importantes de todas, ¡las que se encuentran en la Palabra de Dios! Si en realidad deseamos conocer lo que dice Dios sobre cómo vivir una vida de éxito en esta tierra, permitamos que la lectura bíblica ocupe parte de nuestra vida diaria.


Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, 
como obrero que no tiene de qué avergonzarse, 
que usa bien la palabra de verdad.
2Timoteo 2:15

www.AgendaDeDios.net
Image and video hosting by TinyPic
Leer más...

Cuál es la diferencia entre la iglesia y el reino


Para muchos lectores, probablemente, constituirá una sorpresa conocer que la Iglesia no es lo mismo que el reino de Dios ni que el reino de los cielos. En la cristiandad en general se toman la Iglesia y el reino como sinónimos. Pero el no hacer distinción entre ellos lleva a serios problemas tanto en la doctrina como en
la práctica.

La Iglesia es una sociedad singular, desemejante a cualquier otra en los tratos de Dios con la humanidad. Cristo es la Cabeza y todos los creyentes son miembros. Las distinciones de raza, posición social, y sexo, quedan abolidas en Cristo; todos vienen a ser uno en Él. La Iglesia empezó en Pentecostés y será completada en el Arrebatamiento o Rapto. Se habla de ella como un solo cuerpo y esposa de Cristo, y está destina da a reinar con Él en Su reino y a compartir eternamente Su gloria. Pero, ¿qué pasa con el reino de los cielos? El reino de los cielos constituye la esfera en la que se reconoce el gobierno de Dios. La palabra cielos se utiliza
figuradamente para denotar a Dios; esto se ve claramente en Daniel 4:25, 26. En el versículo 25, Daniel dice que el Altísimo gobierna el reino de los hombres. En el siguiente versículo dice que el cielo gobierna. Así, el reino de los cielos anuncia el dominio de Dios, que existe allí donde los hombres se someten a este gobierno.
Hay dos aspectos del reino de los cielos. El aspecto más amplio incluye a todo aquel que simplemente profesa reconocer a Dios como el Supremo Gobernante.

Pero en su aspecto interno incluye solamente a las personas que han sido convertidas de una manera genuina. Podemos representar este concepto mediante dos círculos concéntricos, uno pequeño dentro de otro mayor:

El círculo grande constituye la esfera de la profesión; incluye lo verdadero y lo falso, el trigo y la cizaña. El círculo interior incluye solamente a aquellos que han nacido de nuevo mediante la fe en el Señor Jesucristo.
Mediante una comparación con todas las refrencias bíblicas al reino podemos seguir su desarrollo histórico
en cinco fases distintivas:
  • Primeramente, el reino fue profetizado en el Antiguo Testamento. Daniel predijo que Dios establecería un reino que nunca sería destruido y que nunca cedería Su soberanía a ningún otro pueblo (Dn. 2:44). También previó la venida de Cristo y Su reino universal y eterno (Dn. 7:13,14; ver también Jer. 23:5, 6). 
  • En segundo lugar, el reino es descrito como estando el Bautista, después, Jesús, y luego los discípulos
    anunciaron que el reino estaba cerca (Mt. 3:2; 4: 17; 10:7). El Rey había venido a presentarse a sí mismo ante la nación de Israel. Jesús dijo: « .. si yo echo fuera los demonios en virtud del Espíritu de Dios, entonces es que ha llegado a vosotros el reino de Dios» (Mt. 12:28). En otra ocasión dijo: « ... el reino de Dios está en medio de vosotros» (Le. 17:21). Estaba presente porque el Rey había llegado a la escena. (Mientras que las dos últimas referencias tratan del reino de Dios, y no con el reino de los cielos, mostraremos después que ambos términos se utilizan de forma intercambiable en el Nuevo Testamento.) 
  • En tercer lugar, el reino es descrito como estando en una forma provisional. Después de ser rechazado por la nación de Israel, el Rey volvió al cielo. El reino existe hoy en los corazones de aquellos que reconocen Su condición de rey mientras que Él está ausente. Esta fase provisional del reino queda descrita en las parábolas de Mateo 13. 
  • La cuarta fase del reino es su manifestación. Esta es el reino literal, milenial, de Cristo sobre la tierra. Tuvo su prefiguración en el Monte de la Transfiguración, cuando el Sei'íor fue visto en la gloria de Su reino venidero (Mt 16:28). Jesús se refirió a este reino cuando dijo: «Os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos» (Mt. 8: 11). 
  • La quinta y final forma será el reino eterno. Este es descrito en 2 Pedro 1: 11 como «el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo». La expresión «reino de los cielos» se halla solamente en el evangelio de Mateo. 
  •  
El término «reino de Dios» se halla en los cuatro evangelios. Para todos los propósitos prácticos no existe diferencia, pues las mismas cosas se dicen de ambos. Por ejemplo, en Mateo 19:23 Jesús decía que sería difícil que un hombre rico entrara en el reino de los cielos. En Marcos 10:23 y Lucas 18:24 se cita a Jesús diciendo lo mismo acerca del reino de Dios. También Mateo cita a Jesús diciendo más o menos lo mismo acerca del reino de Dios (cp. Mt 19:23,24).

Otros pasajes en los que se utiliza el reino de los cielos y el reino de Dios de forma intercambiable son: Mateo 4:17, comparar con Marcos 1: 15.
Mateo 8:11, comparar con Lucas 13:29.
Mateo 10:7, comparar con Lucas 9:2.
Mateo 11:11, comparar con Lucas 7:28.
Mateo 13: 11, comparar con Marcos 4: 11.
Mateo 13:31, comparar con Marcos 4:30,31; Lucas 13:18.
Mateo 13:33, comparar con Lucas 13:20,21.
Mateo 19:14, comparar con Marcos 10:14; Lucas 18:16.

Reino de los Cielos

En su aspecto exterior incluye a todos los que son genuinamente súlxlitos del Rey y también a aquellos que simplemente profesan lealtad. Esto se ve en la parábola del sembrador (Mt.13:3-11), la parábola del grano de mostaza (Mt 13:31,32), y la parábola de la levadura (Ml 13:33).
Con respecto a su realidad verdadera, interna, solamente se puede entrar en el reino de los cielos mediante la conversión (Mt. 18:3).

Reino de Dios

También incluye lo verdadero y lo falso. Ello se ve en la parábola del sembrador (Le. 8:4-10), la parábola del grano de mostaza (Le. 13:18, 19), y la parábola de la levadura (Le. 13:20,21).  Con respecto a su realidad
verdadera, interna, solamente se puede entrar en el reino de Dios mediante el nuevo nacimiento (Jn.3:3,5).

Pablo se refería a la realidad interna cuando decía que el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo» (Ro. 14: 17). También enfatiza que «el reino de Dios no consiste en
palabras, sino en poder» (1 Co. 4:20). La distinción entre el reino y la iglesia puede verse en lo siguiente: El reino empez6 cuando Cristo inició Su ministerio público; la Iglesia empezó el día de Pentecostés (Hch. 2). El reino continuará sobre la tierra hasta que ésta sea destruida; la Iglesia continuará sobre la tierra solamente hasta el Arrebatamiento; entonces volverá con Cristo en Su Segunda Venida a reinar con El como Su Esposa. En el presente las personas que se hallan en el reino en su realidad verdadera, interna, se hallan también en la Iglesia; este es el único aspecto en el que ambos se solapan.

Fuente: Cuál es la diferencia?, de W. Mac Donald


Image and video hosting by TinyPic
Leer más...

Un mensaje muy especial



Textos tomados del libro "De Jesús, con cariño".
Image and video hosting by TinyPic
Leer más...

Cuán grande es Él






Señor, mi Dios, al contemplar los cielos,
El firmamento y las estrellas mil.
Al oir tu voz en los potentes truenos
Y ver brillar al sol en su cenit.

Coro:

Mi corazón se llena de emoción.
Cuan grande es Él.

Cuan grande es Él.
Mi corazón se llena de emoción.
Cuan grande es Él. Cuan grande es Él.

Al recorrer los montes y los valles
Y ver las bellas flores al pasar.
Al escuchar el canto de las aves
Y el murmurar del claro manantial.

Cuando recuerdo del amor divino,
Que desde el cielo al Salvador envió.
Aquel Jesús que por salvarme vino,
Y en una cruz sufrió y por mi murió.

Cuando el Señor me llame a su presencia,
Al dulce hogar, al cielo de esplendor.
Le adoraré, cantando la grandeza
De su poder y su infinito amor.




En un día soleado, un pastor y senador sueco, Carl Boberg, regresaba de una reunión y mientras se encontraba caminando por el campo, fue alcanzado por una tormenta veraniega inesperada.

Al refugiarse entre unos árboles esperando que el cielo se despejara y dejara de llover y tronar, Boberg, reflexionó en la grandeza de Dios:

"...al contemplar los cielos,
El firmamento y las estrellas mil.
Al oir tu voz en los potentes truenos..."

y así nació “Cuán grande es Él”.

Esta composición a pesar de haberla tenido el autor en sus apuntes desde 1885, no fue muy difundida pues se encontraba sólo en sueco, pero se dio a conocer recién cuando fue traducido al alemán en 1907( hace 100 años) y luego llevado a Rusia en 1912, 5 años antes de la Revolución.

Un misionero inglés, Stuart K. Hine, lo aprendió en ruso y lo tradujo, agregando la cuarta estrofa en 1948, y luego fue traducido al español en 1958, por un argentino.

La primera y tercera estrofas se basan en el himno original de Boberg, la 2ª nació es Rusia, y la 4ª en Inglaterra. A través de 70 años y 5 idiomas nos ha llegado este majestuoso himno que une los corazones del pueblo de Dios, sin fronteras, para alabar al Creador Omnipotente.

La versión más famosa de este himno, tal vez haya sido la interpretada por Elvis Presley, "How great you are". Elvis amaba mucho esta canción y era insustituible en su repertorio musical desde 1966 hasta 1977.


Es muy probable que Presley durante su infancia haya escuchado repetidamente este himno cuando asistía a una iglesia Bautista para gente de color, en Memphis (East Trigg), Tennesee, donde a pesar que se practicaba el segregacionismo racial, Elvis se sentía en familia con los ritmos de los "spirituals" y los "Rythm and Blues".








(Tomado de Noticia Cristiana.com)
http://www.cristoestaalaspuertas.com/2009/03/historia-del-maravilloso-himno-cuan.html
Image and video hosting by TinyPic
Leer más...