Es necesario morir

Al comienzo de nuestra vida cristiana sólo nos preocupa lo que hacemos, no lo que somos; nos aflige lo que hemos hecho. Pensamos que si pudiéramos rectificar ciertas cosas seríamos buenos cristianos, y así tratamos de cambiar nuestras acciones. Pero el resultado no es lo que esperábamos. Descubrimos, asombrados, que es algo más que una cosa molesta que viene de afuera, es una situación mala en nuestro interior. Tratamos de agradar al Señor, pero encontramos que hay algo en nosotros que no quiere hacerlo. Tratamos de ser humildes, pero hay algo en nuestro ser que rehúsa serlo. Tratamos de ser amables, pero adentro somos lo  contrario. Nos sonreímos y tratamos de parecer muy simpáticos, pero en realidad, de corazón, sentimos lo opuesto. Cuanto más tratamos de remediar todo esto exteriormente, tanto más nos
damos cuenta de cuán arraigado está el mal adentro. Entonces venimos al Señor y le decimos: “Señor, no sólo lo que he hecho es malo, sino que descubro que yo mismo soy malo”. Sí. Ahora comenzamos a entender aquella conclusión de Romanos 5:19. Somos pecadores.

¿Cuál es la salida?
Hay un solo camino. Ya que entramos por nacimiento, es evidente que saldremos por muerte. Para separarnos de nuestra tendencia pecaminosa, debemos separarnos de nuestra vida. La esclavitud al pecado vino por nacimiento; la liberación del pecado viene por muerte, y es precisamente éste el medio de escape que Dios ha provisto.
Pero ¿cómo morir? Algunos de nosotros hemos tratado afanosamente de librarnos de esta
vida, pero la encontramos muy tenaz. ¿Cuál es la solución? No es tratar de matarnos, sino reconocer que Dios nos ha juzgado “en Cristo” -”¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?” (Ro. 6:3).

No tenemos modo de entrar, pero no necesitamos tratar de entrar, pues ya estamos. Lo que no pudimos hacer nosotros, Dios lo ha hecho a nuestro favor; Él nos ha puesto en Cristo. ¡Alabado sea Dios!, no se dejó que nosotros descubriéramos o hiciéramos camino. “Por Él estáis vosotros en Cristo Jesús” (1 Co. 1: 30). No necesitamos pensar en cómo entrar. Dios ya lo ideó, y también lo llevó a cabo. Ya hemos entrado y, por consiguiente, no necesitamos tratar de entrar. Es un hecho divino, y es cosa terminada.

W. Nee




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Randy Pausch * una lección de vida


...Soñar grandes cosas, no perder el sentido del humor, ser agradecido, aprovechar el tiempo, la importancia de pasarlo bien, decir la verdad, arriesgarse, buscar lo mejor de cada persona, discernir lo que es verdaderamente relevante y no rendirse fácilmente, porque la experiencia es lo que conseguimos cuando no logramos lo que queremos...

Estas son palabras de Randy Pausch, un ingeniero a quien le diagnosticaron cáncer de páncreas fulminante. Dos meses antes de morir (julio de 2008) dio una conferencia a sus alumnos de la universidad que seguramente marcó sus vidas para siempre. Es uno de los videos más vistos del último tiempo. Vale la pena mirarlo atentamente, y descubrir una verdadera lección de vida. Comienza con estas palabras:

Sigo los procedimientos médicos, pero sé muy bien que esta película está por terminar. No puedo controlar las cartas, sólo juego cada mano.
Esta charla no es sobre la muerte, es sobre la vida y cómo vivirla. En especial sobre los sueños que hemos tenido de infancia y cómo conseguirlos. Los sueños de mi niñez, los sueños de tu niñez... Eché un vistazo a los álbumes de infancia y encontré que en todas las fotos aparecía sonriendo y me veía siempre soñando...

http://www.scriptor.org/2008/07/randy-pausch-ha.html
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Es posible salir de las drogas?

Es posible salir de las drogas?
Por presión de los amigos, por probar algo nuevo, por curiosidad, por temor, por estar en onda, por rebeldía hacía los padres, por diversión, para no quedar afuera ni ser discriminado... estas son las respuestas de aquellos jóvenes a quienes les preguntas "¿por qué consumes drogas?". Estas son respuestas rápidas y sin compromiso. Cuando indagas e intentas ponerte en el lugar del adicto, le tiendes una mano y ellos abren su corazón. Como dijo este adolescente, para quien la droga era un "autocastigo":

"En casa me nacían sentir mal, en la escuela me hacían sentir mal y fuera donde fuera tenía la sensación de que yo era un desperdicio para todos. Empecé a convencerme de que yo tenía la culpa y de que no tenía arreglo.
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Pilares

Los cristianos contamos con ciertos pilares sobre los que se afirman nuestras convicciones: El poder de Cristo como Salvador, la fidelidad del Espíritu que habita en nosotros, la certeza de las promesas divinas, y la infalible eficacia de la oración. El Nuevo Testamento nos enseña con respecto a una verdadera "seguridad eterna," asegurándonos que a pesar de las debilidades, imperfecciones, desventajas o dificultades externas, el creyente puede descansar seguro y victorioso en Cristo. Como el Apóstol Pablo podemos exclamar: "¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquél que nos amó. Por lo cual estoy seguro que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro."

Ahora bien, hay tres puntos en cuestión para destacar, según Juan Wesley:
  • 1. Elección incondicional.
  • 2. Gracia irresistible.
  • 3. Perseverancia final.
Con respecto a la primera, Elección incondicional, creo lo siguiente:
Que Dios, antes de la fundación del mundo, eligió incondicionalmente a ciertas personas para realizar ciertas labores, como por ejemplo a Pablo para predicar el evangelio;
Que ha elegido incondicionalmente a algunas naciones para recibir ciertos privilegios especiales; en particular la nación judía;
Que ha elegido incondicionalmente a algunas naciones para escuchar el evangelio, como Inglaterra y Escocia, en la actualidad, y muchas otras en las edades pasadas;
Que ha elegido incondicionalmente a ciertas personas para disfrutar de muchas ventajas especiales, tanto en lo que respecta a lo temporal como a lo espiritual;
Y no niego (aunque no puedo demostrar que sea así) que ha elegido incondicionalmente a algunas personas a la gloria eterna.
Pero no puedo creer lo siguiente:
Que todos aquellos que no han sido elegidos así para la gloria deben perecer para siempre; o
Que haya un alma en la tierra que jamás haya tenido la posibilidad de escapar la condenación eterna.

Con respecto a la segunda, Gracia Irresistible, creo lo siguiente:
Que la gracia que produce fe, y por lo tanto salvación al alma, es irresistible en ese momento;
Que la mayor parte de los creyentes tal vez recuerden alguna vez cuando Dios los convenció irresistiblemente de su pecado;
Que la mayor parte de los creyentes descubre en algunas ocasiones que Dios actúa irresistiblemente sobre sus almas;
Y sin embargo creo que la gracia de Dios, tanto antes como después de esos momentos, puede ser y ha sido resistida; y
Que en general no actúa irresistiblemente, sino que podemos obedecerla o no.
Y no niego lo siguiente:
Que en algunas almas la gracia de Dios es a tal punto irresistible, que no pueden menos que creer y ser finalmente salvadas.
Pero no puedo creer:
Que deban perderse todos aquéllos en quienes la gracia de Dios no opera de esta forma irresistible;
Que haya un alma en la tierra, que no tenga, y nunca haya tenido otra gracia, que aquella que en realidad aumenta su condenación, y que estaba designada por Dios para que así ocurriera.

Con respecto a la tercera, Perseverancia Final, me inclino a creer lo siguiente:
Que existe un estado asequible en esta vida, del cual el hombre no puede caer; y
Que aquél que ha llegado a esto puede decir: "Las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas."

Bibliogr.: Teología Sistemática, Pearlman
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¿Quién contra ti?

"A menos que Dios te haya llamado sólo para esto, te desgastarás debido a la oposición de hombres y demonios. Pero, si Dios es por ti, ¿quién contra ti?”. Esto le escribió Juan Wesley (fundador de la Iglesia Metodista) a un joven miembro del Parlamento de Inglaterra, y se refería a la esperanza que tenía William Wilberforce de abolir la esclavitud en el Imperio Británico. Al momento de recibir la carta Wilberforce había estado luchando por su causa en el parlamento durante casi cuatro años. Le tomaría dieciséis años más lograr que se prohibiera la trata de esclavos y el resto de su vida antes de que se aboliera la esclavitud.

Wilberforce nació el 24 de agosto de 1759 dentro de una familia de comerciantes de Yorkshire. Su padre murió antes de sus 9 años, asegurando la independencia financiera del chico. A los 17 se inscribió en la Universidad de Cambridge.
Sin ningún interés en el negocio familiar, Wilberforce decidió hacer carrera en la política. Pasó el invierno de 1779-1780 en Londres, disfrutando de la vida social y observando los debates de la tribuna de la Cámara de los Comunes. Entabló una gran amistad con el futuro primer ministro William Pitt. Llegaron a ser miembros de la Cámara de los Comunes y confiaron y se apoyaron mutuamente a lo largo de su carrera.

En 1780, se convirtió en miembro del parlamento por Hull, que representan más de Yorkshire. Su estilo de vida disoluta cambió por completo cuando se convirtió en un cristiano evangélico. Su fe cristiana lo llevó a interesarse en la reforma social, en particular la mejora de las condiciones de la fábrica en Gran Bretaña.En 1784 hizo campaña audazmente para el mayor distrito electoral en Inglaterra y ganó. Aunque era de baja estatura y complexión débil, hablaba con una habilidad, calidez y pasión que fácilmente se ganaba a la gente.

El invierno siguiente Wilberforce llevó a su madre y a su hermana a un viaje que transformó su vida y su política. Un antiguo conocido se les unió y durante todo el viaje estuvieron hablando, entre otras cosas, del Nuevo Testamento en griego. Durante los meses siguientes reflexionó sobre su vida y sus excesos, y comenzó a lamentar su banalidad y su falta de rumbo político. El convertirse al cristianismo le deja fuera de su círculo social. Al cuestionarse si debía retirarse de la política consultó a John Newton, el antiguo traficante de esclavos que escribió el himno “Sublime Gracia”. Newton motivó a Wilberforce a continuar en la política, creyendo que Dios podría utilizarlo “en bien de la nación”. leer más

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Subculturas juveniles * Tribus urbanas


Las tribus urbanas son las pandillas, bandas o agrupaciones de jóvenes que se visten de forma similar y llamativa, que tienen hábitos comunes y hasta lugares fijos de reunión.
Cada tribu tiene en común la similitud, se reúnen voluntariamente, por el placer de estar juntos y por búsqueda de lo semejante. Buscan en los "congéneres" modos de pensar y de sentir idénticos a los suyos, sin ser necesariamente conscientes de ello. El placer de formar parte de la banda proviene de la supresión de la exigencia de adaptarse a un universo adulto o social y a sus reglas de pensamiento y de conducta. La banda ofrece a sus miembros la seguridad y el soporte afectivo del que carecen, es decir, un sustituto del amor.
Suelen practicar actividades que están en los límites de las reglas morales y sociales: el juego, la bebida, el galanteo, el escándalo en la vía pública, la destrucción de objetos o el agravio de algunos valores (patrióticos, religiosos, etc.). Sin embargo, las actividades llevadas a cabo en común no se presentan como objetivo esencial de la banda: el objetivo es el de estar juntos porque se es semejante.
Una tribu se hace durable si se transforma en grupo primario, pero entonces cambia de características: afianza los valores comunes (por ejemplo antisociales), concede privilegios a la lealtad y la solidaridad de sus miembros, distingue sus roles, fija objetivos diferentes de la complacencia colectiva en sí misma.

Entre las tribus más destacadas encontramos a los Góticos, los Punk, los SkinHead / Neonazis, los Raperos, los Metaleros, los Hip Hoperos, y varios más.

En la Argentina el espectro es variado pero aún no llega a alcanzar el índice de presencia que poseen las grandes metrópolis del mundo. Buenos Aires se destaca por su tendencia a incubar este tipo de subculturas. Conforme nos alejamos de las grandes urbes, el fenómeno decrece e inclusive se notan grandes cambios en las características de estos grupos. Las tribus, a pesar de sus diferencias contundentes, presentan una triste característica en común, la violencia como medio de autoafirmación.

Conocer cómo piensan, quiénes son y qué hacen nos permite elaborar una estrategia evangelística apropiada. Jesús nos dejó ejemplo, caminando por las calles y llevando Su Palabra de verdad para todo el que la quería oir.

Dice al apóstol Pablo: Hermanos, yo me he identificado con ustedes. Les suplico que ahora se identifiquen conmigo. Gal 4:12
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Intercesión

La intención de Jesús es que la oración sea el poder por medio del cual su iglesia pueda hacer su obra en todo el mundo. El descuido de la oración es la principal razón por la cual la iglesia carece de mayor poder sobre las masas en los países cristianos y paganos. Tenemos un entendimiento muy limitado acerca del lugar que debe de ocupar la intercesión en la iglesia y en la vida de cada cristiano. Si bien es cierto que existe mucho estudio bíblico sistemático y millares y millares
de clases y lecturas bíblicas, es necesario que todos los líderes busquen la manera de organizar clases de oración y de intercesión, para ayudar a sus estudiantes a orar en secreto, enseñándoles a ser hombres de oración por sobre todo lo demás. El poder de la iglesia para bendecir radica en la intercesión: pedir y recibir dones celestiales para llevarlos a los hombres y a las naciones.

Andrew Murray 1897

Interceder es la acción de una persona que toma el lugar de otra , o se pone en su lugar para suplicar o defender el caso de ésta, guiado sólo por el amor y la
misericordia. La persona que intercede se llama intercesor. El mejor y mayor ejemplo de un intercesor lo encontramos en Jesús, que tomó el lugar nuestro para expiar nuestros pecados en la cruz a fin de que fuéramos perdonados por el Padre. Lucas 23: 34.
Otro ejemplo lo encontramos en Ezequiel 22:30, cuando Dios dice que El no quería destruir la tierra , por lo que buscó si había un hombre (intercesor)que se pusiese delante de El , en la brecha, rogando, intercediendo a favor de la tierra, para que no la destruyese.
La intercesión es la forma más profunda, amorosa y poderosa de orar conforme a la Palabra de Dios y es una obligación fundamental de todo Cristiano.
La oración intercesora verdadera tiene que ser dirigida e inspirada por el Espíritu Santo.
Muchas veces se confunde interceder con orar; la diferencia es que la intercesión siempre es a favor de otro y la oración a favor nuestro.

Orar e interceder, es hablar con Dios. Y nuestro Padre está siempre atento a nuestras súplicas.


Bibliogr: Intercesión, arma secreta de Dios. Marta Pilon
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Mi experiencia con la Biblia


Tres meses antes de cumplir los 68 años, el 10 de enero de 1957, fallecía en Nueva York, víctima de un cáncer de páncreas, la poetisa chilena Gabriela Mistral. Los temas predilectos de Gabriela Mistral fueron la maternidad, el amor, la comunión con las tierras y la naturaleza de América, la muerte como destino y, tema poco estudiado, un extraño panteísmo religioso que persistió en referencias concretas aún después de su aceptación del cristianismo. Sus primeros versos, recogidos en 1922 en un volumen titulado DESOLACIÓN, reflejan el sentimiento por un amor trágico y frustrado, emoción que sublimaría en una ternura honda y patética dirigida hacia los más débiles y desprotegidos.

Esta mujer, llamada “la poetisa de América”,... leer más
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Chau miedo


Sucedió que cuando el filisteo se levantó y se fue acercando para enfrentarse a David, éste corrió rápidamente hacia el frente de batalla para enfrentarse al filisteo.
1Sa 17:48

La historia de David y Goliat es fascinante. Un joven pastor enfrentándose a un super guerrero. Cuando dos campeones se encontraban, generalmente cada uno decía un discurso, y algunas veces recitaban versos con alusiones y epítetos de la clase más injuriosa, lanzando desprecios y provocaciones el uno al otro. Esta clase de diálogo todavía es muy común entre los combatientes árabes. Pero el discurso de David, sin embargo, presenta un contraste notable. Era lleno de una confianza piadosa, y él atribuía a Dios toda la gloria del triunfo que él preveía.
Cuando estuvo frente al enemigo, no se amedrentó, sino que lo enfrentó y utilizó las armas que conocía bien. Conocemos el final, Dios le dio la victoria.

Ponernos en el lugar de David nos lleva a reflexionar... ¿Cómo reaccionaríamos frente a un ataque de un enemigo tan poderoso? Fíjate que el ejército de los israelitas estaba amedrentado, dice "Cuando los israelitas vieron a Goliat, huyeron despavoridos." 1 Sa 17:24. Goliat era un paladín del ejército filisteo, y ambos ejércitos estaban frente a frente. Entonces, Goliat apareció y los desafió. ¿Qué hicieron? Huyeron despavoridos. Esa fue la reacción de hombres de guerra, acostumbrados y entrenados para pelear. Evidentemente, estaban preparados para pelear con pares, pero no con alguien tan fuerte.

David estaba frente a hombres que no lo aceptaban como guerrero, era demasiado joven, demasiado tierno. Por otra parte, debió soportar la burla y el desprecio de sus hermanos, y también, el hecho de que el rey lo trate de inmaduro e incapaz. Sin embargo, ninguna de estas cosas hizo que tuviera temor o se sintiera mal.

El secreto de David estaba escondido en Dios. El enemigo había ofendido al mismísimo Dios. Su anhelo era enfrentar al que había animado a desafiar el honor de Dios. "Hoy mismo el Señor te entregará en mis manos; y yo te mataré y te cortaré la cabeza. Hoy mismo echaré los cadáveres del ejército filisteo a las aves del cielo y a las fieras del campo, y todo el mundo sabrá que hay un Dios en Israel. Todos los que están aquí reconocerán que el Señor salva sin necesidad de espada ni de lanza. La batalla es del Señor, y él los entregará a ustedes en nuestras manos." 1Sa 17:46,47

¿Has visto a tu enemigo? ¿Es demasiado grande? Ningún gigante es más grande que el Señor Jesucristo. El fuerte no se gloríe en su fuerza ni el hombre armado en su armadura. Dios resiste al soberbio y desprecia a los que le desafían a Él y a su pueblo, su iglesia. Nadie que haya endurecido su corazón contra Dios ha prosperado jamás.

Despídete del miedo. Dios está de tu parte. No temas ni desmayes, pues el Señor Jesús está contigo. No hay enemigo que sea tan grande como para vencerte, pues la victoria es del Todopoderoso. Mira bien a tu gigante, observa sus cualidades. El reconocer de dónde vienen tus miedos y lo que la Palabra dice al respecto de dará la victoria y te hará libre.

Sólo tienes que dar el primer paso.

P.O. mujerdevanguardia.blogspot.com



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