5 consejos prácticos para amar

¿Cuánto te amas a ti misma? La respuesta a esta pregunta es la clave para saber cuánto amas a los demás. Puede parecer algo egoísta pretender que el centro de la atención es cuánto te amas, pero así nos enseña Jesús cuando dice "amarás a tu prójimo como a ti mismo".
Amar a los demás va más allá de los sentimientos, porque el amor es un acto voluntario, pero ¡qué difícil es amar a los que no nos caen tan bien! Como hija de Dios, tienes el compromiso de amar a los demás, porque así es la nueva naturaleza que Dios crea en ti cuando le das lugar al Señor Jesús en tu corazón.  

Veamos algunos pasos prácticos para amar a los demás:

1. Ponerse en el lugar del otro es un buen ejercicio para que los puedas amar. Pregúntate a ti misma ¿qué habrá vivido en su niñez?¿cómo será su situación familiar?¿tendrá trabajo? Cuando comprendas las cosas que ha vivido te resultará más fácil entender algunos aspectos de su personalidad.

Imagen con consejo de como tratar a los demas


2. Preguntarte qué hubiera hecho Jesús en tu lugar. Tal vez en medio de tu intento de amar a tu prójimo, resulta que hace algo que te perjudica o te causa dolor. Cuenta hasta 10 antes de reaccionar, y pregúntate qué hubiera hecho Jesús en tu lugar. Esto no es una adivinanza, sino que si lees la Biblia encontrarás la respuesta con facilidad.

3. Trátalo como te gustaría que te trataran a ti. Esta es una valiosa y poderosa verdad (ver Mateo 7:12) porque recibirás lo que des.

4. Ejercita el perdón. Perdonar necesita práctica. En la oración que Jesús nos enseñó para hacer cada día, conocida como "Padre nuestro", dice "perónanos... como nosotros perdonamos..." No es bueno llevar a cuestas el rencor y acumular malos sentimientos por las ofensas, sino más bien, dejar a los pies del Señor cada ofensa, cada mal trato y perdonar inmediatamente.

5. Ora por él / ella. ¿Te agrada tu prójimo y estás feliz de conocerlo/a? Pídele a Dios que lo bendiga. ¿Te resulta muy difícil el trato con tu prójimo y crees que nunca podrás amarlo/a? Pídele a Dios que lo bendiga... y que siga obrando en su vida. Bendecir en oración a tu prójimo, hará que paulatinamente abandones tu queja por esa persona y confieses cosas buenas ante el Padre, que Dios mismo se encargará de transformar. 

Hay muchas más formas de amar a los demás sin morir en el intento. Empieza por estas, Dios te enseñará el resto.

Pat MV