La Palabra de Dios es como un mapa

¡La Palabra de Dios es como un mapa que te ayuda a encontrar tu camino en la vida!

Así como no deberías emprender viaje sin llevar un mapa, tampoco deberías tratar de hallar tu camino en la vida sin contar con instrucciones.

Cuando viajas por una carretera, lo único que ves es lo que te rodea. Pero si te fijas en el mapa y tienes confianza en él, también puedes ver de dónde viene la ruta, al margen de dónde hayas empezado tu propio recorrido. Y aunque nunca hayas estado en el lugar al que te diriges ni hayas viajado antes por esa ruta, puedes saber con certeza dónde termina. ¡Pero si no te detienes a estudiar el mapa, podrías perder muchísimo tiempo, o incluso la posibilidad de llegar a destino!
¡Así como para llegar a tu destino tienes que leer el mapa, estar convencido de su veracidad y seguirlo, igualmente con la Palabra de Dios, si crees que se aplica a ti, si la lees y obedeces, terminarás en el Cielo! ¡Sin duda! ¡Inevitablemente!
Sigue la hoja de ruta y sabrás adónde te diriges. ¡Dios lo ve todo! ¡No sólo sabe dónde estás en este preciso instante, y de dónde vienes —tu pasado—, sino también adónde vas! ¿Lo sabes tú? ¡Puedes averiguarlo!