Vé hacia la calma

Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera.
—2 Tesalonicenses 3:16, RV 60

Quizás estés observando tu vida y te preguntes si sería posible quitar la nube de caos que parece tener dominio sobre ti. Hay dos cosas sencillas que puedes hacer para correrte hacia cielos más claros. Primero, despeja tu entorno. Ya sea en tu casa o en la oficina, ordena lo que te rodea. Cuando hayas acomodado tu escritorio u ordenado tu habitación, donde sea que te encuentres, detente por un momento y despeja tu mente. Detente y calma tus pensamientos para que puedas tener más claridad sobre cuál es la cosa más importante en que debes concentrarte en el momento presente.









Oramos: Padre, mi anhelo es que con Tu ayuda no me pondré ansiosa por nada. Más bien en todo, con oración y súplicas con acción de gracias, te haré conocer todas mis peticiones. Me levanto hoy en fe sabiendo que tú escuchas y respondes mis oraciones. Como te llevo mis necesidades a ti, andaré en la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento y que guardará mi corazón y mi mente. En quietud y confianza esperaré en ti, y me guiarás por el camino en que debo andar. En el nombre de Jesús, amén.
Mujer de Vanguardia