Sintoniza el ritmo de Dios

Los cielos cuentan la gloria de Dios, el firmamento proclama la obra de sus manos. Un día comparte al otro la noticia, una noche a la otra se lo hace saber. —Salmos 19:1–2

Experimentamos que Dios es un Dios de orden por la constancia de las estaciones, de las mareas y de la órbita solar. Podemos ordenar nuestras vidas porque sabemos con qué exactitud saldrá y se pondrá el sol, cómo cambiarán las estaciones y las mareas, y que los planetas rotarán sobre sus ejes. Hay una cadencia y un ritmo en nuestras vidas por el orden que Dios ha establecido en el universo en el cual estamos suspendidos y en la naturaleza en la cual vivimos. Desde los ecosistemas hasta los sistemas solares, Dios ha dispuesto patrones que podemos estudiar y documentar por medio de lo que llamamos ciencia.

*Oramos* Gracias por traer orden a mi vida. Donde hubo caos y dolor, tú trajiste disciplina y sanidad. Donde hubo derrota, trajiste victoria. Donde hubo carencias, trajiste abundancia. Me provees todo lo que necesito en la vida y la piedad, y no te detendrás ahora. Suelta legiones de ángeles que me guíen con seguridad hacia donde tú quieres que vaya. Que mi voluntad obre en perfecta armonía con la tuya. En el nombre de Jesús, amén.
C.T.