Días estratégicos

Sé que usted es un creyente que anhela tener influencia . . . y la tiene. Los corazones de las personas en todo el mundo están descontentos y, más que nunca, las personas están buscando un cambio. Estamos viviendo una época emocionante y estoy lo suficientemente loca como para creer que estamos a punto de ver una gran revolución global dentro del cuerpo de Cristo. También creo que usted y yo jugamos un importante papel en ella. Estamos viviendo una época por la que aquellos que vivieron antes de nosotros oraron diligentemente, soñándola e iniciándola con gran valentía. A través del tiempo, establecieron un fundamento y pagaron el precio por el nivel más alto de unidad que experimentamos en la iglesia actualmente. El resultado ha sido una creciente pasión a nivel mundial alentada por el Espíritu para aliviar el sufrimiento humano.

La fe está aumentando y la esperanza permanece firme, a pesar de que el estado de la humanidad es desesperado y la iglesia, tan bella como es, todavía está creciendo en su comprensión y confianza acerca de quién tiene que ser. Sí, el cambio ha sido lento, pero las generaciones se están volviendo más fuertes. La revelación del plan y del propósito de Dios en la tierra está floreciendo plenamente aun en los corazones más duros.

En la Nueva Traducción Viviente, el Salmo 78:7 afirma que “cada generación volviera a poner su esperanza en Dios y no olvidara sus gloriosos milagros, sino que obedeciera sus mandamientos. Cada generación debe volver a poner su esperanza en Dios y no olvidar sus gloriosos milagros sino obedecer sus mandamientos”. El versículo 8 continúa: “Entonces no serán obstinados, rebeldes e infieles como sus antepasados, quienes se negaron a entregar su corazón a Dios”.

Los actuales son días estratégicos y la forma en que vivimos es fundamental para que tenga lugar lo que podría ser ¡la más grande revolución de los corazones humanos en la historia! Ponerse a la vanguardia de esta época en el momento adecuado implica un gran reto para los hombres y mujeres jóvenes que decidan hacerlo, personas a las que, desde una temprana edad, Dios cautivó con su asombroso amor y que están seriamente listos para entregar sus vidas por amor a Cristo. Para usted y para mí implica dolores crecientes, ya que ahora tenemos que guiar este vasto despliegue de personas asombrosas, más jóvenes y más viejos, muy ambiciosos, extremadamente talentosos, aferrados a sus ideas, exitosos y apasionados. Y, por supuesto, también están los indisciplinados, algunos con talentos menos obvios y muchos hijos sin padres (a menudo sin un sentido de pertenencia).

A nivel personal he sentido la necesidad de crecer y extender mi capacidad de liderazgo en todos los niveles. Muchos de los temas de liderazgo que hemos enseñado a nuestros equipos de adoración a lo largo de los años no han tenido mucho que ver con la música como tal, sino con cosas como el discipulado, el valor personal, la teología de la adoración y el amor inagotable de Dios hacia su pueblo. Y como sucede con la mayoría de las grandes oportunidades que se nos presentan disfrazadas en forma de problemas, honesta y continuamente he tenido que pedir a Dios a diario que me dé su sabiduría para guiar adecuadamente. ¡Oh, qué travesía! ¡Qué Dios!

-Tomado del libro El arte de ser un mentor por Darlene Zschech. Publicado por Casa Creación. 
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