Unos a otros



Jesús nos ha llamado a la amistad, no solo con Él sino con sus seguidores. No me agradan las despedidas, especialmente en el campo misionero porque ocasionalmente me pongo sentimental. La última ocasión fue relamente dura para mi.

He pasado seis dias compartiendo con una iglesia en Tarapoto, Peru e invertí una gran cantidad de tiempo y energía animando a las personas, especialmente algunos líderes jóvenes. Cuando me llegó el momento de pasar a través del punto de cotejo de seguridad en el aeropuerto, cerca de 18 de estos hombres y mujeres irrumpieron a través de las puertas del vestíbulo y se reunieron alrededor mio y de Diego, mi traductor.

“El Cristianismo, en principio, se trata de relaciones. A diferencia de las religiones del oriente, en las cuales los individuos buscan un estado solitario como el Zen para descubrir la verdad, el cristianismo nos llama a seguir a Dios como una comunidad de amor.”

Yo me perdí. Traté de caminar alrededor del círculo para decir adiós a cada persona: Giancarlos, Jhor, Dalia, Juanita, Roberto, David, Cristian, Clavela, Rays. Cada vez que alguien me abrazaba, me echaba a llorar. Para el momento en que abrazé al último hermano, Enrique, ya era un completo desastre. La gente en el aeropuerto se quedaban atónitos mirándonos, pero esa no era la peor parte. Mi corazón se apretaba en mi pecho.

Cuando llegué a mi asiento en el avión, me compuse, fue entonces que me di cuenta que esto es una parte vital del cristianismo. Nuestro evangelio fluye desde el corazón. Nuestra fe está basada en la grandiosa verdad de que un Dios amoroso vino a la Tierra para reparar nuestra relación quebrantada con Él. Desde entonces, Dios ha enviado a personas a través de océanos y montañas para hablarle a otros acerca de su amor. Ellos ocasionalmente han tenido que experimentar dolorosas despedidas.

El cristianismo, en principio, se trata de relaciones. Aunque ciertamente la Biblia contiene teología, no es un libro de doctrinas secas. Es un relato dramático de hombres y mujeres que aprendieron a amarse unos a otros en su caminar con Dios. A diferencia de las religiones del oriente, en las cuales los individuos buscan un estado solitario como el Zen para descubrir la verdad, el cristianismo nos llama a seguir a Dios como una comunidad de amor.

Jesús modeló este mensaje al invertir tiempo en sus discípulos. El no flotó alrededor montado sobre una almohada como Yoda mientras lanza palabras de sabiduría de otro mundo. Él caminó con sus amigos. Se ensuciaron los pies juntos. Él pescó con ellos, comió con ellos y anduvo con ellos.

Marcos 3:14 dice que Jesús estableció a los doce "para que pudieran estar con Él y para enviarlos a predicar". Tenga en cuenta que su relación con ellos no era sólo acerca de la tarea de ministerio. ¡Él quería su amistad!

En ocasiones entendemos esto al revés. Tendemos a valorar más la ejecución religiosa, sin embargo estamos en banca rota en lo que ha relaciones se refiere. Nos sentamos juntos en inumerables reuniones pero nunca abrimos el corazón unos a otros. Incluso algunos ministros me han admitido que no tienen amigos. Hemos creado un cristianismo robótico y programado que cuenta cabezas pero carece del corazón amoroso del Nuevo Testamento.

He tenido demasiado de esta religión esteril. He aprendido que el ministerio no se trata de obtener grandes masas, llenar asientos, tabular tarjetas de visita o provocar grandes aplausos. No se trata de correr la pista del crecimiento de la iglesia. La religión que se enfoca en cosas externas es una basada en la ejecución.

¿Cómo catalogas tu amistad con Dios? ¿Intima? ¿Distante? ¿Fría? ¿Qué tal tus relaciones con otros? ¿Tienes amigos cercanos? ¿O vives tu fe en una carcel solitaria?

Le digo a los cristianos por todo el mundo que ellos necesitan tres tipos de relaciones en su vida:

“Pablos” son padres y madres espirituales en quienes confias. Todos nosotros necesitamos cristianos maduros y sabios que nos guien, oren por nosotros y nos ofrezcan consejos. Mis mentores me han animado cuando he querido renunciar y me enfocan hacia delante cuando pierdo de vista las promesas de Dios. En el camino de la fe, no debes sentirte caminando en la oscuridad. Dios le dio a Rut una Noemí y a Josué un Moisés. Pídele a Dios un mentor.
“Bernabeses” son pares espirituales los cuales son amigos cercanos. Ellos conocen todo sobre ti y aun así te aman por igual. ¡Ellos también están dispuestos a corregirte de ser necesario! Ellos te proveen un lugar para rendir cuentas en áreas de tentaciones personales. Además, ellos estarán dispuestos a permanecer despiertos toda la noche orando por ti cuando enfrentes una crisis.
“Timoteos” son cristianos más jóvenes que tu ayudas a crecer. Jesús nunca nos habló de organizar multitudes pero si nos enconmendó hacer discípulos. El discipulado relacional toma mucho tiempo y energia pero el invertir tu vida en otros es una de las experiencias más enriquecedoras en la vida. Una vez que derramas tu vida en otro hermano o hermana y los ves madurar en Cristo, nunca volverás a la religión superficial.
Jesús lo dijo de la mejor manera cuando le dijo a sus seguidores: “Ya no os llamaré más siervos... pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer” (Juan 15:15). La vida cristiana es una relación vibrante y de amor con Dios, pero no termina ahí. Oro para que abras tu corazón e inviertas en las personas alrededor tuyo.

J. Lee Grady

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