Navidad: el mensaje de Jesucristo

El mundo de principios del tercer milenio necesita oír el mensaje de Jesucristo.

Hoy en día, aquel que quiera investigar algo sobre Jesús tiene mucho dónde elegir. Aunque sólo hay un Jesús, la labor de reconstrucción que los investigadores han hecho a lo largo de la historia ha dado lugar a diferentes representaciones de él. De hecho, algunos escépticos han llegado a decir que ¡hay tantas representaciones de Jesús como expertos especializados en el tema! Esto no deja de ser una exageración; sin embargo, es cierto que después de tanta investigación, nos encontramos ante unas cuantas opciones.

La reconstrucción de Jesús que cada persona escoja tiene mucha importancia, tanto para el propio sistema de creencias, como para la práctica diaria de la fe cristiana. Si, por ejemplo, sostenemos que era un campesino que se enroló en una revuelta campesina contra las autoridades de Jerusalén (y los romanos), y si creemos que Jesús es relevante para nuestras vidas como cristianos, entonces creeremos que debemos luchar contra las autoridades y contra las injusticias sociales contemporáneas. Así que reconozcamos que el retrato de Jesús que escojamos importa mucho, ya que la imagen que de él tengamos será el ejemplo que propondremos para los cristianos.

Reconozcamos que los cristianos evangélicos también tenemos un retrato concreto de Jesús, ya que creemos que los evangelios son históricamente fiables. De hecho, todos intentamos reconstruir de la mejor manera que podemos a aquel Jesús, leyendo, escuchando, siguiéndole. Si todos fuéramos sinceros y pasáramos la imagen que tenemos de Jesús por el tamiz de los evangelios, nos daríamos cuenta de que muchas veces nuestras reconstrucciones no son más que el reflejo de nuestras esperanzas y una proyección de lo que nosotros creemos que él deberla ser. Nuestro objetivo, como honestos lectores de los evangelios y verdaderos seguidores de Jesús, debe ser encontrar al Jesús real y aceptar ese descubrimiento. Para ello, obviamente, debemos renunciar a las imágenes que nos hemos hecho de él.




Aquellos que hoy, en la actualidad, estudian a la persona de Jesús, se tienen que enfrentar con una gran multitud de opciones: desde que Jesús es el Señor y Salvador, y fundador de la Iglesia, hasta que fue un hombre sabio, un religioso extraordinario, o un revolucionario social. Si queremos ser sinceros sobre Jesús y la información que tenemos, debemos optar por ese Jesús que satisface todas las evidencias que los historiadores han observado, y que también explican por qué tanta gente ha encontrado en Él algo que les lleva a ir a la Iglesia cada semana a adorarle.  


Lo que Jesús vino a ofrecer en la antigüedad, lo sigue ofreciendo en la actualidad. 
Si no eres un seguidor de Jesús, 
aún tienes la oportunidad de poder conocer al Cristo resucitado y formar parte de su reino. 
Pero para ello, tienes que creer confiadamente en Jesucristo y en su evangelio.
Si estás buscando al Dios del universo, te animamos a considerar que Jesús dijo ser Dios, entrando en la historia para ofrecernos una relación personal con Él.

Fuente: Jesús bajo sospecha, Una respuesta a los ataques contra el Jesús histórico, Michael J. Wilkins & 1. P. Moreland, eds. 2003 por Editorial Clie
Foto: http://art.jkirkrichards.com/