Noventa y nueve


Fiel compañera del Agente 86, "La 99" sonríe con dulzura, demuestra inteligencia y decisión, es capaz de tomar decisiones sabias, descifra códigos, ayuda diligentemente y hasta suspira por el Agente Maxwell Smart, dejando que él se lleve los honores.
Esta es una descripción muy parecida a lo que una esposa enamorada suele hacer por su esposo... ¿o ya está pasado de moda?
El matrimonio es un plan diseñado por Dios, y data desde el principio de los tiempos. Tiene plena vigencia, pero es alarmante cuánto está siendo atacado en esta época. Una de cada dos parejas se divorcia actualmente, y cada pareja que se divorcia afecta a unas 60 personas de su entorno, incluyendo hijos, padres, familia extendida, amigos, jefes, compañeros de trabajo y empleados de la casa.
¿Cómo resolver semejante maltrato enmascarado en el "tengo derecho a ser feliz"?
La reflexión debiera iniciarse cuando la boda es aún un proyecto, teniendo en claro que el matrimonio es para toda la vida. Jesús dice Mt 19:6: “Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre”. Saber que estamos involucrados en una unión permanente ensamblada por Dios, dará una sólida base a la familia que formemos. El Señor en su Palabra compara a esta unión con la de Cristo y la Iglesia. “La Iglesia está sujeta a Cristo... Cristo amó a la Iglesia y se dio a sí mismo por ella... ” (ver Ef 5:23-25; 28).
El matrimonio debería ser un espejo de la unión entre Jesús y Su Iglesia. Para que esta unión perdure, es importante que los roles sean comprendidos y respetados, lo cual sólo con la guía del Señor puede llevarse a cabo.
El amor es un tesoro demasiado valioso como para intercambiarlo por otro y un vínculo demasiado poderoso como para romperlo sin que haya consecuencias nefastas. Vuelve a concentrar tu amor en esta persona que el Señor te ha dado para apreciar, valorar y honrar. Tienen por delante una vida juntos, atrévete a tomarla y no soltarla jamás.

Autor: P.O.
Fuente: The love dare