Una oración por mi país

Señor, te pido que mi nación reconozca tu justicia, y aborrezca el pecado. Haz de mi nación un país con grandes principios, y firmes convicciones basadas en tu Palabra. Perdona todo pecado y ayúdanos a conducirnos con sabiduría. Que todo lo que no te agrada sea quitado de mi región, y que todas las autoridades que nos gobiernan reconozcan que sólo Tú eres el Rey de la tierra.

REflexión en imágenes biblicas Justicia engrandece a la nacion

Ten misericordia de tus hijos que habitamos en esta tierra, y concédenos alcanzar a muchos para ti. Que haya justicia en mi país, y que el pecado no tome lugar en nuestra nación. Amén




Leer más...

Tú puedes tener un feliz día del padre

Celebrar el día del padre es una costumbre que se ha extendido por todos los rincones del planeta. En este mes de junio se celebra en mi país, y me gusta homenajear a mi papá, que ya tiene 86 años. El se alegra con los saludos, y las reuniones familiares, le gusta recibir a sus hijos y nietos, y a lo largo de los años ha ido compartiendo el "título de papá" con sus hijos, sus sobrinos y sus nietos.

Frases de Feliz Día del Padre en imágenes para regalar

Quizás mi papá o el tuyo no hayan sido el mejor padre. Quizás tu papá ni siquiera estuvo contigo. La única forma que este sea un
Leer más...

Una bella mujer de Dios en los brazos del Señor

Biografía de Elizabeth Elliot
Elisabeth Elliot nacida el 21 de diciembre 1926 falleció esta mañana 15 de junio de 2015 a la edad de 88. Ella era una mujer hermosa de los cuales el mundo no era digno.

QUIEN ERA ESTA BELLA MUJER CRISTIANA
"Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia." Jer 31:3 

Probablemente no has oído hablar de ella, a pesar que tipifica la clase más profunda de dar, la clase que puede venir solo del corazón.

Su nombre es Elisabeth Elliot. A principios de la década del 50, acompañó a un grupo de misioneros que fue a Ecuador con la esperanza de alcanzar a los indios quichuas. Entre el grupo había un joven llamado Jim, que la había estado cortejando desde 1947. Mientras trabajaban juntos, dedicando sus vidas a servir a los indios ecuatorianos, decidieron darse el uno al otro y se casaron.

Cuando Jim y otros cuatro misioneros se sintieron impulsados a hacer contacto con otro pequeño grupo de indios que vivía en el área llamada el Auca, habían estado juntos por dos años y tenían una hija de diez meses llamada Valerie. El registro más antiguo de algún contacto con ellos se refería al asesinato de un sacerdote en los años 1600. Desde entonces habían atacado a cada extraño que se adentrara en su territorio. Incluso los demás indios ecuatorianos los evitaban debido a su brutalidad. Mientras Jim y los otros se preparaban para hacer contacto, Elisabeth sabía que los cinco hombres estarían poniendo en peligro sus vidas. Pero estaba resuelta. Ella y Jim habían entregado sus vidas a esta misión. Durante varias semanas, uno de los misioneros que era piloto sobrevoló en una pequeña avioneta una villa auca dejando caer provisiones y otros artículos como regalos. También incluían fotografías de ellos mismos para preparar a la gente de la tribu para su primer contacto.

Varias semanas después, Jim y otros cuatro aterrizaron en una pequeña franja de playa en el río Curaray y establecieron el campamento. Allí hicieron contacto con tres aucas, un hombre y dos mujeres, que parecían ser amistosos y receptivos. En los días siguientes, conocieron a varios otros. En sus reportes por radio, decían a sus esposas que parecían estar haciendo un progreso significativo en materia de amistad con la tribu.

Pero unos pocos días después, los misioneros no se reportaron a la hora convenida. Sus esposas esperaron en vano junto al receptor de radio; pero pasaron los minutos, después las horas, y luego un día. Elisabeth y los otros empezaron a temer lo peor.

Un grupo de socorro salió en su busca, pero volvieron con malas noticias. Habían encontrado el cuerpo de un hombre blanco flotando en el río. Luego, uno a uno, fueron descubriendo los demás cuerpos. Habían sido lanceados por los aucas. Los cinco hombres estaban muertos.

Bajo tales circunstancias cualquiera persona en la situación de Elisabeth Elliot se hubiera ido a casa. Una cosa era renunciar a una vida cómoda en los Estados Unidos y otra era renunciar a su esposo. Pero Elisabeth tenía un corazón verdaderamente generoso. A pesar de su terrible pérdida, se quedó para ayudar a los quichuas, con los que estaba viviendo.

Lo que sucedió después fue aun más notable. Otros misioneros continuaron tratando de hacer contacto con una aldea auca. Después de dos años, tuvieron éxito. Inmediatamente, Elisabeth Elliot se dirigió hasta allí. ¿Iba a buscar venganza? No. Iba para trabajar con la gente y servirles. Vivió y trabajó entre los aucas por dos años, y muchos de ellos (incluyendo a dos de los siete hombres que habían dado muerte a su esposo) aceptaron gustosos el mensaje del amor de Dios que ella les llevaba.

Elisabeth es una de las mujeres cristianas más influyentes de nuestra época. Colaboró con la versión NVI de la Biblia, escribió numerosos libros, realizó conferencias en distintos países, tuvo un programa de radio y actualmente una página web, por medio de lo cual ella predicó su valiente fe en Jesucristo, animando a hombres y mujeres de todo el mundo.


"Las 21 cualidades de un líder" J. Maxwell. - www.elisabethelliot.org



Leer más...

Cómo recuperar el gozo después de una infidelidad matrimonial

Pregunta: Soy una mujer cristiana. Mi esposo me fue infiel, aunque me pidió perdón y yo lo perdoné, me siento rechazada, humillada y muy enojada. Cada vez que me acuerdo empiezo una discusión que se convierte en un gran pleito. ¿Qué puedo hacer para dejar de sentir esto?

Consejería Bíblica Cómo dejar de sentir dolor por una infidelidad
CONSEJERIA BIBLICA

Respuesta: Es lógico y normal que te sientas rechazada, humillada y enojada. La herida es muy profunda, estas heridas toman tiempo para sanar, pero con la ayuda de Dios y poniendo toda tu voluntad se logra.

Leer más...